Cae el nominado a Secretaría del Trabajo de EU

16 febrero 2017

El nominado a secretario del Trabajo de Estados Unidos, Andrew Puzder, retiró ayer su nombre de la consideración del Congreso debido a preocupaciones de que no lograría suficientes votos en el Senado para su confirmación, en un duro golpe a los intentos del presidente Donald Trump por formar su gabinete.

La decisión de Puzder de retirarse de la nominación es un nuevo revés esta semana para la Casa Blanca, que aún lidia con las consecuencias de la abrupta renuncia del asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, después de menos de un mes en el cargo.

Puzder, presidente ejecutivo de CKE Restaurants Inc, que franquicia cadenas de comida rápida como Hardee’s y Carl’s Jr, ha estado en el centro de una serie de controversias, quejas y potenciales conflictos.

Apenas la semana pasada admitió que él y su esposa contrataron a una indocumentada como ama de llaves en su residencia en California.

“Mi esposa y yo contratamos a una trabajadora doméstica durante unos cuantos años, durante los cuales no tuve conocimiento de que no estaba autorizada a trabajar legalmente en Estados Unidos”, señaló el empresario a través de un comunicado enviado a los medios.

“Cuando me enteré de su estatus, inmediatamente pusimos fin a su empleo y le ofrecimos ayuda para legalizarse. Hemos pagado por completo los impuestos al IRS (Servicio Interno de Rentas) y al estado de California y presentado toda la información sobre su empleo”, agregó en esa ocasión.

En los últimos meses, Puzder había enfrentado una serie de quejas y casos legales presentados por trabajadores contra sus negocios y franquicias por supuesta hostilidad hacia los trabajadores y hacia las mujeres.

Recientemente reapareció una grabación de hace décadas del programa de Oprah Winfrey en la que su entonces esposa Lisa Fierstein denunciaba maltrato familiar, aunque esos cargos ya han sido retirados.

“Después de una cuidadosa consideración y discusión con mi familia, retiro mi nominación a secretario del Trabajo”, dijo ayer Puzder en un comunicado en el que añadió que “me siento honrado por haber sido considerado por el presidente Donald Trump para dirigir el Departamento de Trabajo y poner a los trabajadores y negocios estadounidenses en el camino hacia una prosperidad sustentable”.

El retiro de Puzder ocurre un día antes de su audiencia de confirmación. Al menos siete senadores republicanos, incluidas Susan Collins y Lisa Murkowski, rehusaron apoyarlo públicamente antes de la entrevista.

“Los comentarios pasados de Puzder muestran desinterés y hasta desdén por los trabajadores y por su bienestar, así como puntos de vista retrógrados y humillantes hacia las mujeres”, señaló en su momento la presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), Janet Murguía. Organizaciones independientes deploraron, por su parte, que las empresas de Puzder y sus franquicias hayan estado plagadas con violaciones a las leyes laborales para sus trabajadores, muchos de ellos de origen latino.

Aunque la mayoría de las investigaciones de violaciones laborales parecen haber estado dirigidas a las franquicias de la empresa, que son propiedad de terceras personas, el nominado ha hecho comentarios que han sido interpretados como lesivos a sus propios trabajadores.

Puzder defendió, por ejemplo, en una reciente entrevista la automatización industrial, pues aseguró que las máquinas son siempre corteses, no toman vacaciones y no demandan a sus empleadores.

El rechazo al nominado de Trump fue compartido por el líder de la mayor central sindical de Estados Unidos, la AFL-CIO, Richard Trumka. “Es un hombre cuyo récord empresarial está definido por combatir contra la gente trabajadora”, señaló Trumka.

El senador y ex aspirante a la candidatura presidencial demócrata Bernie Sanders aplaudió la decisión de Puzder y señaló, en un mensaje en su cuenta de Twitter, que “la simple verdad es que dadas sus relaciones con empleados en las empresas que dirigió, no estaba preparado para encabezar un departamento responsable de defender los derechos de los trabajadores”.

El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, afirmó que “el desdén de Puzder por el trabajador estadounidense, justo la gente que tiene la responsabilidad de proteger, no tiene comparación”. El Departamento del Trabajo supervisa el cumplimiento de las leyes federales que ordenan condiciones de empleo seguras, un salario por hora mínimo, el pago de horas extraordinarias y prohíben la discriminación laboral.