6 criaturas siniestras del folclore mundial que te quitarán las ganas de viajar

20 octubre 2016

En todas las culturas del planeta hay relatos de criaturas siniestras que atemorizaban a pueblos enteros. Estas leyendas del folclore, en muchos casos, han pasado a convertirse en poco más que cuentos para asustar a los niños.
Pero siempre hay algo que nos deja cierta incertidumbre incluso a los que no creemos ni en dioses, demonios ni fantasmas: Toda leyenda tiene siempre una parte de verdad. La cuestión es saber cuánta.


1. Mylingar, Suecia

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En el folclore escandinavo, los mylingar son encarnaciones fantasmales de almas de niños abandonados.

Tiempo atrás, cuando tener hijos fuera del matrimonio condenaba a madre e hijo de por vida, muchas mujeres optaban por asesinar a sus bebés y sepultar sus cuerpos cerca de sus casas o en el bosque. En Suecia, los espíritus de estos bebés regresan para vengarse de sus madres, y su nombre es mylingar.

En ocasiones encantan el lugar donde fueron enterrados y sus llantos y gritos aterrorizan a quienes pasan por allí. Otras veces, se aparecen y piden que les den un nombre, ya que nunca fueron bautizados, o piden permiso para ser amamantados una sola vez.

En la región sueca de Bergslagen cuentan que un hombre viejo se encontró camino a casa con un niño pequeño que no paraba de preguntarle “Abuelo, abuelo, ¿puedo mamar?”. El hombre ignoró la pregunta hasta que el crío le estaba resultando tan molesto que le contestó: “¡Si tienes alguien que te amamante, pues que lo haga, pero no voy a ser yo!”, entonces el chico desapareció.

Cuando el hombre llegó a su cabaña se encontró a su hija muerta, con los pechos ensangrentados fuera de la camisa. La respuesta del anciano le había dado al niño el permiso para vengarse de su madre, que había ocultado de su familia el nacimiento de su hijo bastardo.


2. Wendigo, norte de Estados Unidos y Canadá

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Cuentan que los wendigos eran personas normales, hasta que cometieron el error de probar la carne humana. Cuando esto sucede, el alma se corrompe, se infecta y se pudre. Su aspecto se convierte en el de humanoides monstruosos.

La leyenda de los wendigos nace en los pueblos algonquinos, y se cree que su origen podría estar relacionado con historias acerca de casos de canibalismo sucedidos para sobrevivir durante los duros inviernos de esta zona.

Básicamente, lo que nos vienen a decir estas leyendas es que si, por lo que sea, alguien cae en la perversión de comer carne de su propia especie, está bien jodido. Cuando una persona se transforma en wendigo le posee un un hambre insaciable por la carne humana. Dicen incluso que llegan a devorar sus propios labios llegado el caso.

Dicen que si un wendigo te atrapa en el bosque y eres afortunado, simplemente te matará y te comerá. Pero al estar acostumbrados a largos y hambrientos inviernos, si tienes mala suerte, te mantendrá vivo el mayor tiempo posible mientras se van alimentando poco a poco de ti.


3. Nykur, Islandia

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Dice la leyenda que los Nykur son caballos con un aspecto normal que se pasean por los alrededores de los lagos. Si por algún casual tienes la gran idea de tocarlo, te quedarás pegado a él. Si alguien trata de ayudarte, se quedará pegado a ti. Cuando te tiene bien pillado, el nykur se sumerge en las aguas del lago para ahogarte.

¿Por qué? Porque a los nykur lo que les encanta es joder, así de fácil.

En Irlanda existe una criatura similar, el kelpie. Basicamente, tiene pinta de caballo normal, pero su cresta siempre está chorreando agua. El kelpie atrae a las mujeres y los niños para que lo cabalguen, y cuando lo consigue, los ahoga en el lago para comérselos después.

Conclusión: nunca te fíes de un caballo europeo.


4. Churel, Subcontinente Indio

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Según el folclore del sud de Asia, las churel son espíritus femeninos que se aparecen, como no, en la forma de una chica preciosa, para dedicarse a seducir hombres a su paso. Una vez los ha conquistado revela su verdadera apariencia, la de una horrible mujer con los pies al revés, pelo descuidado, tetas por las rodillas, uñas largas como garras, lengua negra y gorda y dientes afilados.

Algunas churel simplemente se cargan a los hombres para pegarse un festín con su carne. Otras se beberán su sangre o su semen convirtiéndolos en hombres viejos o haciéndoles perder su virilidad.

Se trata de mujeres que murieron dando a luz o durante la regla y fueron rechazadas por sus familias. Primero se vengan de su familia, y una vez les han limpiado el forro a todos, se dedican a cazar hombres jóvenes.

Esta creencia está tan arraigada en el Subcontinente Indio, que para evitar que algunas mujeres se conviertan en churels se las entierra con las manos clavadas al ataud y los pies encadenados. Imaginaos el miedo que tienen para proceder así en un país en el que, por su tradición hinduista, los cadáveres siempre son incinerados.


5. Draugen, Noruega

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Aunque la descripción y las leyendas varían de zona a zona, el concepto es casi siempre el mismo: Draugen es el fantasma de una persona que murió en el mar.

Su fantasma puede verse en las noches de tormenta, navegando sobre medio barco astillado con las velas rotas. Y su aspecto no es menos tétrico que su transporte: se dice que los draugen tienen rasgos de pez, con ojos negros sin alma, la boca completamente abierta y algas en lugar de pelo.

Los marineros y pescadores suficientemente inconscientes como para adentrarse a la mar de noche solo tendrán tiempo de escuchar sus gritos, justo antes de ser arrastrados entre las olas para ser convertidos en draugen y condenados para siempre.


6. Faeries, Irlanda

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En la mitología irlandesa, las hadas no tienen demasiado que ver con las chicas aladas que hemos conocido en muchos cuentos. Para empezar, no son tamaño Barbie, sino que tienen el tamaño de una persona normal. Y tampoco son criaturas simpáticas y caprichosas: a estas hadas no les mola un pelo que les toquen los ovarios, y pueden cambiar su actitud hacia ti en un abrir y cerrar de ojos.

Las hadas irlandesas son bastante cabronas y vengativas: cabrea a una y no tengas duda de que te destrozarán vida.

Son como tú y como yo, pero seguramente más guapas, mejor vestidas y más encantadoras. Suelen tener un desdén total por la vida humana y no pierden la oportunidad de hacer daño por simple diversión. Hay quien las considera la explicación folclórica a los psicópatas.

Fuente: playgroundmag.net