¿Qué les gusta más a los mexicanos del porno?

5 marzo 2016

Para hablar de porno, hay que ver porno. Para hablar sobre por qué los mexicanos ven porno, también. La primera dificultad para escribir sobre pornografía está en revisar la información sin distraerse; la segunda es aceptar que los lectores me llevan años de ventaja si empezaron a los 11 años, como dicta el promedio actual en Estados Unidos.

Un hombre mexicano, hoy en día, consideraría inconcebible pagar por porno o, aún peor, esperar a verlo en un video o en una revista. Lo que la mayoría busca es la inmediatez, la satisfacción rápida. Algunos sitios como PornHub, YouPorn o Elephant Tube tienen más de mil categorías distintas para encontrar lo que enciende las fantasías y las pasiones de cada uno, o al menos lo que le llevará a las redes del autoplacer durante ocho minutos y 50 segundos, que es aproximadamente el tiempo que los mexicanos pasan en estas páginas pornográficas.

La Universidad de Pensilvania realizó un estudio, en 2015, en el que señala que el tiempo deseable del coito en una relación sexual es entre siete y 13 minutos. Además, la Encuesta Global de Bienestar Sexual realizada por Durex, correspondiente al año pasado, arroja el dato de que los mexicanos tenemos relaciones sexuales que duran en promedio 18 minutos…¿la culpa es del porno o del morbo?

México ocupa hoy el décimo lugar en el consumo de porno mundial de acuerdo con las estadísticas que publica anualmente PornHub, uno de los sitios web con contenidos para adultos más visitados, con 87 mil 849 videos pornográficos en su base, que los internautas vieron durante un total de 4 mil 392 millones de horas en 2015, lo cual equivaldría a 12 videos vistos por cada persona del mundo —pero seguramente algunos de ustedes han visto bastante más que eso.

Arturo Flores, editor de la revista Playboy México, considera que “depende de la percepción del que recibe el contenido”. ¿Por qué vemos porno? “Porque es como darte un gusto o comerte unas papitas, tengas hambre o no, así tengas pareja, novia o esposa, no siempre tiene uno un compañero a la mano, pero sí, la mano. Ahora, a veces se te antoja algo dulce, algo salado, algo marrano, etcétera. Depende del humor” declara Flores, dejando en claro que en internet las fantasías son tan variadas como los individuos. Desde categorías tan “inocentes” como cute a algunas tan bizarras como alien, pero a los mexicanos, como al resto del mundo, desde hace tres años que PornHub ha presentado sus estadísticas por país, resulta que nos gusta lo local y lo hecho en casa: las principales búsquedas de nuestro país en la pornografía en internet tienen que ver con el gentilicio mexicana, agregando la palabra hot (una tendencia que se repite en otros países del mundo).

En México, además, en 2015 también se buscó teens y milfs (¡esa es mi categoría! jajaja), aunque en nuestro país fue más bien mexican mom y siguiendo también la tendencia mundial en la que se destacaron búsquedas con sentido maternal, step mom se incrementó en un 116%. Pero más que un Edipo o un gusto compartido con sus padres es una categoría de lo que es transgresor: el sexo entre una mujer mayor y alguien mucho más joven… los polos opuestos, sí se atraen.

La búsqueda que destaca en el primer lugar desde hace varios años en el panorama mundial, pero que parece que a los hombres mexicanos no les “prende” tanto como las otras mencionadas y ocupa el 7º lugar, es el sexo lesbian, o más bien, la representación que hace el porno sobre el mismo, porque al igual que en el heterosexual, las propias lesbianas dicen que nada hay más alejado de la realidad. Lo cierto es que lo dicho por directores, actores y actrices porno muestra una gran diferencia entre lo que produce la industria y lo que producen “los consumidores”. En la vida real, puede que hagan falta esos fluffers, la gente contratada por el estudio que mantiene excitados principalmente a los protagonistas masculinos antes de filmar la escena pornográfica, para lograr superar los 18 minutos promedio de duración de una secuencia.

Aunque no existe una verdadera industria porno mexicana, hay algunos sitios web que simulan ser mexicanos y amateurs aunque luego lleven a videos profesionales o con protagonistas evidentemente extranjeros. Entre ellos, Arturo Flores recomienda para mantenerse en la legalidad como consumidor, buscar lo mainstream, los primeros sitios que aparecen cuando se pone en Google free porn. En aquellos sitios menos populares o más ocultos, hay más posibilidades de que haya muchas, principalmente mujeres, que no saben que han sido filmadas. Posibilidad que aumenta considerando que los usuarios de estos sitios despliegan un profundo machismo en los títulos de los videos. En ellos, expresan un sentido de pertenencia sobre las mujeres con las que están teniendo sexo: “Mi morrita”, “les presumo las nalgas de mi esposa”, “la riquísima de mi cuñada”, “mi vieja”, “mi novia”. Por ello, la standupera Lisi Esnaurrizar, quien descubrió que su ex había subido por despecho a YouPorn un video íntimo que realizaron cuando estuvieron casados, y vivió un suplicio para lograr que lo quitaran de la red, recomienda realizar la búsqueda “mexicanas calientes” acompañada de tu nombre para evitar sorpresas que ataquen la intimidad.

Entre senos y traseros, las nalgas ganan por mayoría en México al igual que en la mayor parte de América, de acuerdo con otra encuesta que realizaron conjuntamente YouPorn y PornHub, pero cuando hablamos del consumo masivo, para el editor de Playboy, los mexicanos prefieren ver a las celebridades; asegura que a la revista le funciona tener a las famosas en la portada y considera que los videos sexuales de las celebridades como Kim Kardashian son los que mayor éxito tienen. Lo cierto es que la influencia del mundo del espectáculo también permea en el mundo del porno: por ejemplo, el caso de Sibel Kekilli (Dilara en la industria en Alemania), quien fue elegida para actuar en la serie Games of Thrones interpretando a Shea, o la ex actriz porno Sasha Grey, dentro de la serie Entourage.

Sin embargo, lo amateur está ganando espacios. Como todo lo viral, Mujer Luna Bella saltó a la fama al desvestirse y hacer tubo en el metro de Monterrey en un video entusiasta y desinhibido, pero de lo más aficionado. Así, los videos de baja resolución de la regiomontana con cuerpo exagerado, este año la colaron entre las 10 pornstars más buscadas en México, para asombro de mi editor, a pesar de la mala producción de sus videos y de no ser guapa.

La realidad es que hoy la pornografía es uno de los pocos espacios altamente democráticos e integradores: hay para todos los gustos, y cualquiera es bienvenido a grabar su video y tener fanáticos pendientes del próximo acto sexual. Y aunque Luna Bella no es bonita ni mantiene la calidad de su competencia, yo justificaría su inclusión en el top ten porque parece ser experta en fetiches, aunque quizá me hace falta ver más “parn”.

Fuente: regeneracion.mx